En el salón y el comedor ha sido todo un cambio. Estaba recargado de muebles, además de eso, creaba una sensación de agobio, y no era nada iluminoso, a pesar de ser un espacio totalmente abierto.
Se decidió hacer una limpieza y dejar todo aquello que se podiese acoplar a la nueva decoración.
Se ha mezclado muebles clásicos, rústicos con muebles de diseño escandinavo y nórdico, teniendo en cuenta, una cromática de colores que hiciese un guiño al mar y al paisaje de la Bretagne francesa en los objetos de decoración. El color que hace la unficación en todo el espacio, es el color blanco.
Diseñadora de Interiores & Home Stager. Ayudo a CREAR hogares bonitos, sacando el máximo partido de la decoración.
Interiorismo